Blog de Antonio Romea. Intérprete Jurado de Ruso e Inglés.

Blog de ANTONIO ROMEA. Переводчик Антонио Ромеа. Traductor e Intérprete Jurado de Ruso. Intérprete de Conferencias Ruso-Español-Inglés. En este blog se publican artículos publicados y otros rechazados ¿censurados? en prensa española e internacional. También artículos sobre Política Internacional de varios autores. Y temas de Interpretación RU-ES-ENG.
MANIFIESTO:
Tras la Segunda Guerra Mundial (1945) se fundó la ONU, la cual condenó el Colonialismo. Se inició el proceso de Independencia de las naciones de Africa y Asia (1948-1965), ex-colonias de Francia e Inglaterra. EEUU desarrolló una política de neocolonialismo: dominio politico-económico, pero no militar directo en Hispanoamérica y otras regiones. Su intento colonial directo fue derrotado en Vietnam (1977).

La disolución de la URSS en 1991, puso fin a la Guerra Fría y la bipolaridad en que se había mantenido el Mundo desde la II Guerra Mundial. La Administración de EEUU, sin contrapeso, como Imperio incontestado, se lanzó a la conquista clásica de colonias.

Las víctimas: Yugoslavia, Iraq, Afganistán, Somalia...

Se presiona a los países que limitan las “inversiones” extranjeras, se les obliga a que "abran sus mercados" a los capitales occidentales: Irán, Siria, China, Zimbawe, Corea del Norte, Myammar, Sudán, etc.

Las Instituciones Internacionales, ONU, Premio Nobel, Tribunal de la Haya, IAEA, han dejado de ser neutrales. Adulteradas, son instrumento de esta nueva política colonial. También denominada Neocolonialismo:

1. Exportación de capitales.

2. Adquisición de territorios: Medios de Producción (empresas e industrias), Materias Primas y Energía (recursos naturales).

La forma es clásica, lo hicieron portugueses y españoles (S.XVI-XVII), e ingleses y franceses (S.XVIII-XIX), la retórica ha cambiado: Antes se colonizaba, mataba, destruía y sometía a la pobreza a los pueblos para "Cristianizarles" o “Civilizarles", en el S.XXI para "Democratizarles".


En el S.XXI comienza con un retroceso ético y legal con respecto a los principios fundacionales de la ONU, que debía garantizar la NO repetición de guerras contra civiles y crímenes contra la Humanidad.

International Affairs and Colonialism in S.XXI. Interpretation Russian-English-Spanish

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27 ene 2011

REVOLUCIÓN TÚNEZ. SIGUEN LAS PROTESTAS. Révolution et les protestations continuent à Tunis


Por Antonio Romea

En Túnez siguen las manifestaciones permanentes en las calles centrales de la capital. Se han sumado los ciudadanos más humildes venidos en autocares o caminando de otras ciudades más pequeñas, y pernoctan en la calle con mantas y comida que les dan los capitalinos solidarios. Todos ellos coinciden en seguir formando piquetes ante los edificios oficiales y exigen la dimisión de todos los ministros del anterior régimen.
Temen que de regresar a sus casas, cese la presión sobre el Gobierno y se trunquen las esperanzas de la Revolucíon, volviendo pronto a una situación similar a la anterior con una burocracia que coarte las libertades, paralice la economía, el desarrollo del país y la creación de empleo.

Las calles siguen tomadas por el mismo movimiento popular espontáneo y con poca estructuración en partidos políticos. Partidos que por lo demás han estado prohibidos y perseguidos por décadas y cuya estructura y representatividad es escasa.

Se ha creado una unión de fuerzas de izquierda denominada: Frente 14 de Enero, en recuerdo de la fecha del triunfo de la Revolución. Lo forman la Corriente Baazista, la Liga de la Izquierda Laborista, los Patriotas Democráticos, el Movimiento de Patriotas Demócratas, el Partido Comunista de los Trabajadores de Túnez, el Movimiento Naserista, el Partido del Trabajo Patriótico y Democrático y la Izquierda Independiente.
Su programa, coincide con las reivindicaciones mayoritarias y añade cuestiones de política social e internacional, como “la construcción de una economía nacional al servicio del pueblo que ponga los sectores vitales y estratégicos bajo el control del Estado, con la nacionalización de todas las empresas e instituciones privatizadas” y “el rechazo de toda naturalización de relaciones con la entidad sionista (Israel), así como el apoyo a todos los movimientos de liberación nacional del mundo árabe”.

Algo más amplio y representativo es la UGTT (Unión General de Trabajadores Tunecinos), pese a que su actividad fue muy limitada durante la dictadura de Ben Alí. Los dirigentes del sindicato están barajando la posibilidad de convocar una huelga general en algunas ciudades, lo cual si sería un medida de fuerte presión sobre el Gobierno de transición.

Existe otra corriente de ciudadanos de clase media capitalina, que desean ya estabilidad y que los manifestantes dejen al Gobierno actual funcionar y organizar las nuevas Elecciones, quizá en seis meses. También desean que los niños regresen a las escuelas, ya que aunque existe la orden del Gobierno de reanudar las clases, muchos profesores (que fueron uno de los sectores más implicados en la Revolución, junto a abogados y otros licenciados), se niegan a impartirlas y volver a la normalidad, hasta que no queden ministros del anterior Régimen en el Gobierno.
Dichos ministros permanecen en puestos clave, como Interior, Defensa, Economía y el propio Primer Ministro.

Ya se han producido nuevos enfrentamientos con la Policía encargada de disolver a estos manifestantes permanentes, aunque no tan cruentas como lo fueron en el derrocamiento de Ben Alí (78 muertos) . El Ejército que sigue manteniendo cierta neutralidad, pese a que uno de sus principales mandos ya ha pedido que se deje trabajar al Gobierno, y aunque asegura que defenderá la Revolución.

Sobre Túnez: Ver varios videos seguidos y su traducción en este blog. Etiquetas Túnez.

Antonio Romea, Arabista (UAM) y Analista de Política Internacional (UCM)

25 ene 2011

REVOLUCIÓN DE TÚNEZ. ANÁLISIS Y TESTIMONIO

Reproducimos artículo del blogero español: Jammuzik, fue residente en Túnez, casado con una tunecina y vive muy de cerca los hechos. El lenguaje puede ser ofensivo, pero es muy informativo y acertado en sus análisis.

Ver videos sobre Túnez y sus traducciones en este blog.

Texto de Jammuzik:

Es curioso que los medios de comunicación españoles describieron los eventos de Túnez, heroica revolución democrática de un pueblo oprimido, como una “revuelta popular” causada por los altos precios, que suena a algo así como a macarrada juvenil.

No señores, que no les engañen. ¿Por qué ha ocurrido lo impensable en Túnez? Estamos asistiendo a un acontecimiento histórico, la primera revolución popular que ha destituido a un déspota árabe en el periodo posterior a la II Guerra Mundial. La olla tunecina llevaba muchos años a punto de estallar. El despotismo neoliberal de la familia Trabelsi apoyada por sus amiguetes franceses estaba llegando a límites insoportables en un régimen policial en el que cualquier persona podía ser arrestada por las fuerzas del orden y violada o torturada en total impunidad. Los tunecinos han salido a la calle en masa porque estaban hasta el gorro del régimen policial y de la falta de libertad, del miedo.
No ha sido por hambre, la subida de precios ha sido simplemente la gota que ha colmado el vaso, la punta del iceberg. El acuerdo entre los regímenes déspotas árabes y la población está muy claro desde las independencias: pan y paz social a cambio de dictadura (los sillones de los gobernantes árabes carecen de tefal y se pegan y se pegan). Las políticas neoliberales orquestadas por el FMI habían llevado a la retirada de subvenciones básicas y a un aumento de precios. La propia existencia de un régimen acaparador impedía el verdadero despegue económico y su correcta redistribución de los recursos.
La corrupción de los Trabelsi y todos sus amiguetes robaba posibilidades a cientos de miles de jóvenes. Lo que ocurría todos los días en las calles de Túnez llevó a que un simple vendedor callejero se inmolase, pistoletazo de salida de la “rebelión”. Un país en el que hasta hace 20 días, nadie osaba nombrar a la familia Trabelsi, dueña de la economía y de la vida de los tunecinos ha salido a la calle hasta que han huido con el rabo entre las piernas. Hace un par de meses la mujer del presidente, la peluquera Leila Trabelsi robó 2,5 M de $ a Soha Arafat, mujer del líder palestino, le quitó el pasaporte y le echó del país, en un oscuro negoció a través del cual hundió la academia elitista Louis Pasteur y creó la suya. El sobrino de Leila, Emad Trabelsi, fue acusado de robar un yate de lujo en Francia que milagrosamente apareció repintado junto al palacio de Cartago, fue extraditado por Francia e inmediatamente puesto en libertad. Un pringao pagó con la cárcel, el teatro hay que mantenerlo, tanto en Túnez como en Marsella. Esto sólo en tres meses, y lo han hecho durante 23 años.

La gente salió a la calle. El régimen tiró a matar. Se equivocó, midió mal el orgullo magrebí. Las manifestaciones se hicieron masivas. Esta ha sido una revolución popular y callejera liderada por la población misma, sin islamistas ni grandes partidos complacientes con el poder. Empezaron los más desheredados, pero siguió en masa toda la población, consciente de su papel histórico y lo que estaba en juego.

El Presidente huyó matando. Una revolución del siglo XXI, seguida en directo a través de facebook, youtube y AlJazeera por millones de personas, donde se pueden ver videos de la policía disparando a la multitud y de los muertos agolpándose en los hospitales. Los manifestantes corean cantos de la independencia y consignas muy claras: “ A pan y agua, pero Ben Ali no”. Una revolución de héroes, desde los médicos que salieron en masa a denunciar que los muertos eran mucho más que 23, a los abogados que salieron en masa, a los universitarios que formaron con sus cuerpos la frase “Túnez libre”, al piloto que abandonó el avión comercial con destino a Lyon en el que se acomodaron en el último momento (minutos después de escapar el Presidente), miembros de la familia de la peluquera. Finalmente salieron a tiros del aeropuerto, en el estilo mafioso con el que han gobernado el país durante 23 años.

Los que conocemos bien Túnez sabíamos bien que esto podía pasar en cualquier momento, pero era inimaginable que la gente perdiese el miedo en un país en el que, con una población como París, tiene tantos policías como toda Francia (175.000). Esta fue la clave, la gente perdió el miedo al régimen. Esta vez los malos no eran ni los americanos ni los israelíes ni los islamistas. A los pocos minutos del último discurso del presidente, en el que prometió que no se dispararían más balas, murieron 4 personas por disparos de los temibles cuerpos policiales del Ben Ali (la última noche de revuelta en Túnez, antes de la huida, en la capital hubo 8 muertos por bala y 50 heridos). Con muertos en la calle, según avanzaba la revuelta la multitud lo vio claro: o seguimos hasta el final o la semana que viene estamos todos detenidos (una botella de cristal violentamente introducida por el ano o la violación estaban entre las torturas preferidas de los cuerpos de seguridad).

La última aparición del presidente, un día antes de huir, rayó en lo surrealista, y por primera vez, en su desesperación habló como lo hacía Habib Burguiba, en dialecto tunecino, en la lengua de la calle: un Ben Ali nervioso, inseguro y balbuceante intentaba justificarse a sí mismo diciendo que “yo no sabía nada, me tenían engañado”, “yo no he ordenado los disparos, no soy el sol que lo controla todo, ya no habrá más”, u “os he comprendido”, anunciando algo tan rocambolesco como crear 300.000 puestos de trabajo o crear una “comisión independiente” (gran afición tienen los déspotas árabes a crear comisiones y subcomisiones) que investigase la corrupción. Un sinsentido, el corrupto investigando la corrupción. El policía poniéndose multas.

El viernes 14, un día después del discurso, siguió otro anuncio en televisión anunciando el estado de emergencia en todo el país, por el cual se dispararía sobre cualquier grupo de más de 3 personas, igual que sobre cualquier persona que corriese o no se identificase. Todo Túnez salió a la calle, clases medias, profesionales liberales, chavales y chavalas, mayores. Los muertos no iban a ser en vano. Las consignas de Ben Ali abajo y Trabelsi ladrona se multiplicaron. El dictador tuvo que hacer las maletas rápido. Según las masas se concentraban en el punto clave de la represión, el temido Ministerio del Interior en la avenida Habib Burguiba, Ben Ali vio claro que o abandonaba el país o podía acabar como Ceaucescu.

Ben Ali amaneció el viernes políticamente muerto y seguramente la salida fue coordinada con Paris, Washington y Libia. El ejército jugó un papel clave al ponerse del lado de la población, desobedeciendo la orden de tirar sobre el pueblo, lo que llevó a la destitución del jefe de Estado Mayor. La huida hizo sonreír a millones de tunecinos, árabes y amantes de las libertades y la democracia. Su avión estuvo horas en el aire pidiendo poder aterrizar en Malta, Francia y varios países del Golfo hasta que fue acogido por los “guardianes de los lugares sagrados” en Arabia Saudí. Ben Ali era un verdadero “marrón” para los déspotas árabes y sus amiguetes europeos. Con la corrupción expuesta, habiendo dado orden de disparar contra el pueblo, 70 muertos y detestado por su pueblo, se había convertido en un problema y una fuente de inestabilidad en cualquier país. Si hubiese aterrizado en Francia, Francia arde, en los países vecinos, lo mismo.

Ver videos sobre Túnez y sus traducciones en este blog.

¿A partir de ahora qué?


La esperanza de la población es inmensa, los problemas son muchos. Puesto en contexto, Túnez saldría de 100 años de protectorado y 50 de dictadura, el camino va a ser largo. Una dictadura anua todo y vacia las instituciones. Ha caído el déspota, pero su régimen persiste y su partido, el RCD (Rassemblement Constitutionelle Democratique) intenta sobrevivir.

Por una parte tenemos a la población tunecina, hoy héroe en todo el mundo árabe y no árabe, que ha sido apoyada por su ejército. Por otra parte tenemos a las milicias de Ben Ali, mayoritariamente sus cuerpos de seguridad (policía, servicios de inteligencia etc) a demás de todo el aparato de partido. Los matones que atemorizaban a la gente hasta ayer. El problema de Túnez hoy es el de todas las revoluciones: qué hacer con la vieja guardia.

Si pierden todo mueren mordiendo y eso es lo que está pasando. Así, estos últimos tres días están siendo los de la caza de las milicias. Circulan numerosos videos por youtube en los que se muestran grupos de tunecinos armados con palos que detienen a algunos de los que sembraban el terror hasta ayer y, en vez de machacarlos a palos o a machetazos al estilo Lords Resistance Army ugandés, llaman al ejército y le saludan con vítores cuando se llevan a a los bichos malos. Las milicias de Ben Ali que lo han perdido todo solo tienen una salida lógica: montar ruido, que haya jaleo, mostrar que la estabilidad solo la podía proveer Ben Ali, e intentar así asegurar una parte del pastel.
A eso se han dedicado durante ya 3 días, a robar, disparar a ciudadanos desde ambulancias, desde el palacio presidencial, en el centro de la capital y sus barrios. Mientras las milicias de Ben Ali intentan sembrar el caos (saqueando comercios para que falten productos básicos, disparando a la población, quemando edificios), los tunecinos se alían con los militares para poner orden.

El problema es que son muchos y están preparados y armados, por lo que son capaces de desestabilizar. La clave está en si el Ejército será capaz de contener la rabia de las “milicias de Ben Ali”. Durante el día de hoy, dos días después de la huida del presidente, hay verdaderas batallas entre el Ejército y las milicias de Ben Ali, que se quitan la máscara y demuestran lo que siempre fueron: mafiosos que se defienden a tiros. El antiguo régimen sueña con crear suficiente caos como para que haya voces que clamen por la vuelta del tirano.

Por otra parte, los dirigentes del RCD, implicados en la corrupción de Ben Ali tanto como él, hoy dirigen la transición y piden que el RCD siga existiendo (uno de cada 4 tunecinos adultos sería miembro del partido, la mayoría de estos a su pesar). Los tunecinos han ganado la primera batalla, pero la decisiva es disolver el partido en el poder RCD y todo el aparato del régimen. Son las semanas de purga de un cáncer que lo inunda todo, los capos del antiguo régimen: servicios de inteligencia, ministerio del Interior, altos cargos del partido, policías, jueces, banqueros, empresarios.

La mayoría de los tunecinos está convencido de que el RCD, partido de Ben Ali, debe ser disuelto. Pero la realidad es que hoy, tras gobernar 16 horas el primer ministro (aludiendo a la “temporalidad” de la huída de Ben Ali) le ha cedido la presidencia (como exige la constitución) al Presidente del Parlamento, también parte del régimen, en nombre de un artículo de una constitución que no fue votada por el pueblo. Los peces gordos del antiguo régimen, alguno de ellos acusado de crímenes por tribunales internacionales, conducirían la “transición”…y formarían un gobierno de unidad nacional con partidos que se acomodaron al régimen. Los tunecinos piden que se celebren elecciones en un periodo de 6 o 7 meses, con tiempo para organizarse, y nos 60 días que permite la actual constitución.

¿Puede Túnez ser demócrata?


A pesar de los destrozos de la época de Ben Ali y la sociedad policial que creó, debido a su tradición laica y a la dirección marcada por el anterior dictador, Habib Burguiba, Túnez es el país del mundo árabe en el que mejor se dan los ingredientes de una democracia laica. No olvidemos que el principal grito de esta revolución ha sido “Libertad” y “Túnez libre” y que el país tiene una gran tradición de movimientos de la sociedad civil: la liga tunecina de derechos humanos (LTD) es la más antigua del continente y el sindicato UGTT, aun diezmado por Ben Ali, fue el más importante del mundo árabe.

Una población bien educada, una gran clase media, y un estatus de la mujer inmensamente más avanzado que cualquier otro país de la región, sumado a una aceptación de las tesis islamistas bastante minoritaria. Existen numerosas organizaciones y partidos políticos que han luchado encarecidamente contra el régimen de Ben Ali.
Pero no nos engañemos, toda dictadura lleva consigo la aniquilación de la oposición y hay un gran vacío de poder. Los dos grandes partidos políticos permitidos en Túnez, durante las elecciones (una de las mayores farsas del régimen en un país donde apenas votaban el 20% de la población, porcentaje que coincide con el de miembros del partido RCD) pedían directamente al voto a Ben Ali. Son vistos por la población como colaboradores complacientes del gobierno.

Lo característico de esta revolución es que no ha sido liderada por ningún partido, ha sido la gente, los chavales, hastiados de la falta de opciones. Mohamed Bouaziz, tenía un título universitario y estaba vendiendo verduras hasta que la policía le tiró el carrito, y representa a los millones de árabes que hoy salen de las facultades sin ninguna posibilidad más que emigrar. La clave de futuro es un Túnez plural y democrático y esto significa que debe entrar en el juego político en igualdad de condiciones el partido islamista, prohibido en Túnez y cuyo líder, Rachid Ganuchi, está exiliado en Londres desde hace 20 años y ya ha anunciado que vuelve. La de los islamistas en Túnez es una situación similar a la de la integración de los comunistas en el juego político en España durante la transición.

Túnez es un caso único en el mundo árabe ya que es el único país donde democracia y libertad no significa islamismo. Los tunecinos se merecen intentarlo sin intromisiones extranjeras, como claman hoy los intelectuales tunecinos.
Así, el principal freno a que progrese el experimento demócrata tunecino reside en las milicias de Ben Ali, y en el apoyo que los regímenes árabes o incluso Francia pudiese prestar a los secuaces del tirano si persiste su rebelión (ésta es la rebelión, no la otra). A todos los regímenes árabes les gustaría mostrarle a su pueblo que el experimento tunecino fracasa y surge la inestabilidad en el país.

¿Cuál ha sido la reacción del mundo árabe?


Para todos los árabes, hoy los tunecinos son héroes porque todos los árabes se ven reflejados en el caso tunecino. Han demostrado que otro mundo es posible, que el dictador huye disparando por la puerta de atrás si el pueblo se arma de valor, que es cuestión de horas, que solo hay que salir a la calle. Ya ha habido numerosas manifestaciones de apoyo en casi todas las capitales árabes, donde se dan exactamente los mismos ingredientes para una revuelta popular. Hoy se ha inmolado tres chavales en Argelia, uno en Egipto y uno en Mauritania.
Para los dirigentes árabes, la noticia ha causado inmensas diarreas. Gaddafi ya ha salido en la televisión balbuceando que los tunecinos deberían haber esperado a 2014 para librarse de Ben Ali, que era un gran presidente y que para él sigue siendo la autoridad….Los demás países han respondido con el silencio. Están acojonados, saben que esto puede ser el primer paso de una revolución panárabe que les haga caer a todos o al menos saque a relucir la suciedad. El primer ministro argelino ya ha dicho que el caso argelino poco tiene que ver con lo de Túnez y que van a hacer una investigación de porqué los ricos son tan ricos……También han tomado otras decisiones inmediatas: bajar los precios de artículos básicos, extender ayudas gubernamentales (Argelia ha anunciado un subsidio a los universitarios en paro, Siria una ayuda para calefacción para las capas pobres), seguramente avisar a sus sobrinos ricos de que aparquen los Hummer y los Ferrari durante un tiempo y por supuesto preparar su plan B, y C y D (aterrizo en Dubai, Emiratos o Arabia Saudí. Son esos momentos en los que el dictador le pregunta al piloto por la autonomía del avión presidencial.
Yusuf el Qardawui, influyente miembro de los Hermanos Musulmanes egipcios y ardiente muftí de moda estrella de AlJazeera se apresuró a llamar a lo que queda del régimen tunecino a deponer las armas, a decir que el primer ministro de Túnez tenía varios asesinatos a sus espaldas y que apoyaba la libre elección del pueblo tunecino, para más nerviosismo de los regímenes árabes.

¿Y la reacción de los europeos?


La revolución de jazmín tunecina ha destapado la caja de los horrores en la que se había convertido Túnez, en total connivencia con Europa pero principalmente con Francia. Se presenta ahora como una sorpresa lo que era una verdad a los 4 vientos, lo que llevaban denunciando durante dos décadas asociaciones como Amnisía InternacionaI, Reporter Sans Frontieres, Transparency International y numerosos grupos defensores de la libertad en Túnez, que bajo la supuesta “estabilidad” de Túnez se escondía un oscuro sistema corrupto y torturador. Nunca se hubiese mantenido el dictador en el poder tanto tiempo sin el decisivo apoyo de Francia y la UE, que veían en Túnez el alumno aventajado del proceso de Barcelona, del FMI, del foro de Davos, el aniquilador de islamistas, el amiguete de los inversores. Se ha destapado la verdad de la Mafia tunecina que se retroalimenta en las dos orillas. La familia Trabelsi, aparte de las actividades puramente mafiosas, controlaba todos los sectores de la economía, en connivencia absoluta con grandes personalidades y empresarios franceses. 12.500 empresas francesas en Francia. Carrefour, Geant, Champion, todas colaboraron en la corrupción del régimen Ben Ali-Trabelsi y entregaban su mordida al régimen amigo. Ministros de Cultura franceses con inmensas mansiones en Túnez y jugosas fiestas con jóvenes mancebos, empresarios invitados al más puro lujo, el regalo de una mansión por parte de Ben Ali al Embajador francés en Túnez……Europa simplemente se escudaba en la buena marcha de los datos macroeconómicos y el resto prefería no verlo y si podía lo tapaba. Ben Ali, al ser el gran aliado enemigo del “islamismo” post 11-S, tenía carta blanca para aniquilar cualquier forma de oposición. Un títere que lleva a cabo politicas neoliberales que permite a las empresas francesas hacer negocios. Un chollo. Un dictador controlable que siempre te debe favores es inmensamente más fácil para hacer negocios que…cualquier otro sistema.

La respuesta francesa y española: apoyo al régimen hasta el último momento. Pocas horas antes de que saliese Ben Ali por la puerta de atrás del palacio con su séquito la ministra de Exteriores francesa ofrecía “ayuda técnica antidisturbios” al gobierno de Ben Ali. Unas horas antes hacían un llamamiento a “todas las partes” a reducir la violencia.
Con 66 muertos de bala en la calle. El gabinete de Sarkozy, salpicado de la mierda de Ben Ali hasta los tobillos y 4 millones de magrebíes en Francia, se apresuró entonces a emitir un comunicado en el que apoyaban “la elección del pueblo tunecino”.
También, que las personas de la familia Trabelsi que estaban alojadas en el Disneyland Paris (de Disneyland Túnez a Disneyland Paris solo hay 2 horas) “no tenían intención de quedarse en el país” y que se investigarían los haberes de su antiguo amiguete en Francia. Hipocresía total, chaquetismo diplomático, al gobierno francés le ha importado poco el grito de libertad de una población francófona educada en valores republicanos y cuyo modelo no es otro que Francia.

Sarkozy sabe que esta crisis le puede salir muy cara. Los tunecinos lo han celebrado en toda Francia y la prensa francesa ha silenciado las acusaciones de hipocresía y connivencia con el régimen. De hecho hasta hace 2 días jamás los tunecinos hubiesen clamado contra Ben Ali en Francia, las embajadas tunecinas en el exterior funcionaban como centros de espionaje de sus poblaciones y si un tunecino no apoyaba al régimen igual le costaba unos cuantos meses renovar el pasaporte, imposibilitando viajar a cientos de personas con la complacencia de Nicolas y Carla. Que lo que ha pasado no le viene bien al gobierno francés lo vemos claro en el titular de hoy de Le Monde: le choc aprés Ben Ali (el shock tras Ben Ali), una visión muy parcial de lo que está pasando y que en general resaltan el caos creado por la ausencia del dictador.

España, en su estilo internacional de Superlópez en el exterior, calladita y detrás de los gabachos para no hacer mucho ruido. La prensa oficial, nada de la revuelta hasta el último momento. La independiente….se me ha olvidado que ya no existe, que ahora eso es youtube. El gobierno español pretende que España no se implica, sería imparcial, Túnez es un pequeño país en el que no tenemos muchos intereses. La realidad es que España, lo mismo que Francia y el resto de la UE ha contribuido abiertamente al régimen de Ben Ali y al aplastamiento de la oposición. Hace un par de semanas el consulado español en Túnez negó el visado a varios miembros de la oposición que venían a celebrar una reunión en Madrid. Eso ni siquiera es mirar para otro lado, es poner la zancadilla al desarrollo de las libertades. Por otro lado, la Casa Árabe sigue organizando conferencias sobre “las mil y una noches” y “de Oriente a Occidente”, en vez de contribuir a la democratización del mundo árabe prestando un foro, si quiera ocasional, para la numerosa oposición demócrata que existe a lo ancho y largo del mundo árabe. Pero claro, la Casa Árabe es una institución oficial y para eso está.
Para la UE esto implica la cagada total de su política mediterránea (liderada por Francia y España), supuestamente “democratizadora” y en un momento en el que estaba a punto de otorgar a Túnez el estatuto de socio privilegiado desoyendo los llamamientos para aplicar la clausula democrática.

Para los EEUU. Ben Ali era la punta de lanza magrebí de su lucha contra el terrorismo. Tardaron en reaccionar aunque Obama llegaría más lejos que los cautelosos europeos, aplaudiendo “el coraje y la valentía del pueblo tunecino”. Valentía en echar a su corrupto aliado curiosamete.
Esta crisis ha demostrado que el pueblo le ha dado vueltas a los mil y un intentos occidentales de “democratizar el mundo árabe”. Un caso en el que el sueño que tenían los yanquis en Irak, crear una democracia que sirviese de modelo a los vecino y crease un efecto dominó, se va a cumplir pero por designio de la propia población y siguiendo sus propias prioridades.

Es triste decir que somos los europeos el principal obstáculo para la democratización del mundo árabe a pesar de la retórica y de lo que piensa el europeo de a pie. Los tunecinos no solo han vencido a Ben Ali, han vencido a Ben Ali a pesar del apoyo francés, italiano y español, que tiene más merito. La política europea de apoyar a regímenes despóticos a cambio de apertura económica (lo que significa inversiones y pasta) y lucha contra el islamismo ha creado monstruos. Estos monstruos, al contrario de lo que nos dicen, son los principales focos de un resentimiento que se expresa a través del islamismo radical en un contexto en el que no existen libertades ni partidos políticas. No es casualidad que el que dirigió los ataques del 11 M era un tunecino. Los regímenes déspotas árabes han apagado toda fuerza de oposición con nuestra connivencia, aprovechando para eliminar de paso los movimientos demócratas laicos que sacan los trapos sucios a relucir y podrían suponer una alternativa al régimen.

En consecuencia, tras 40 años de inmovilismo político, hoy, libertad y democracia en Marruecos, Argelia o Egipto implica el ascenso del islamismo al poder. Cuanto más tarde en llegar, más radicales y antioccidentales serán estos. La única solución está en la apertura política y en integrar a los islamistas en el juego democrático, con la esperanza de moderarlos, al igual que se integra hoy a la izquierda abertzale en España.
La población europea se equivoca creyendo que la mayoría de la población palestina, argelina, marroquí o egipcias es islamista. Pero si no hay más partidos, los déspotas conducen Ferraris mientras el pueblo apenas sobrevive, no hay otra opción que intentar otro modelo.

En consecuencia, el apoyo a los déspotas a cambio de petróleo barato, represión a los islamistas e inversiones lleva irreversiblemente al islamismo al poder. Ya no hay vuelta atrás.
Por otra parte, no creo que la mayor parte de demócratas que ha apoyado tanto a Zapatero como a Sarkozy esté de acuerdo con la política de amiguismo y connivencia con la corrupción que se ha llevado en estos países. En nuestro sistema democrático, esto se castigaría en las urnas y tal vez por esto, sus órganos oficiales han silenciado durante largo tiempo lo que ocurre en la ribera sur del mediterráneo.

Los tunecinos han destapado el increíble reino de la corrupción y el amiguismo con compañías mayoritariamente francesas. ¿Están de acuerdo los franceses en que se reprima a 10 M de tunecinos a cambio de que Carrefour, Geant y Champion ganen un poco más? ¿están de acuerdo los españoles en que se hagan negocios y se hable de tú a tú con Teodoro Obiabng, uno de los dictadores cuya población está más aterrorizada?. No nos engañemos entonces por qué lo primero que ardieron en Túnez fueron los Carrefours, los Geants y los Champions……... No es casualidad que el mundo árabe sea la región del mundo con menos libertad.

REVOLUCIÓN TÚNEZ. Unión Europea y FMI (Editorial, El Público)

Editorial de Carlos Enrique Bayo en "El Público"

El clan Ben Alí-Trabelsi rigió Túnez como un imperio mafioso, repartiéndose en familia (numerosa) el gran negocio del turismo, la lucrativa pesca del atún, las entidades financieras y el propio Banco Central del país. Se embolsaban comisiones astronómicas por las importaciones de vehículos, la gestión de puertos y aeropuertos, los establecimientos hoteleros y hasta el mercado negro de alcohol. Controlaban los proveedores de telefonía fija y móvil, internet, radio y televisión…
El producto de ese pillaje gigantesco se empleó para adquirir pisos de 37 millones en París, villas en la Riviera francesa, aviones privados en Suiza, latifundios en Canadá y Argentina… mientras los tunecinos vivían en la pobreza y el desempleo masivo, sometidos a una tiranía política y social, sin derechos, libertades ni futuro.

Los gobiernos europeos conocían al dedillo los entresijos de esa cleptocracia (como queda patente en las filtraciones de Wikileaks), pero no sólo toleraron conscientemente el expolio de todo un país, sino que alabaron una y otra vez ese régimen dictatorial como modélico aliado fiel y socio preferente de la UE. El reverenciado director general del FMI, Dominique Strauss-Khan, acudió a Túnez para proclamar que “la política económica del presidente Ben Alí es sana y un buen ejemplo a seguir”. Más aún, “el juicio del FMI sobre la política tunecina es muy positivo”, aseveró, sólo cinco meses después de los disturbios del hambre que sacudieron el país en 2008. A cambio, fue condecorado con la medalla de Gran Oficial de la Orden de la República de Túnez.

Una de dos. O nuestros gobernantes políticos y económicos prevaricaban (pues tomaban decisiones injustas a sabiendas); o resulta que de verdad su modelo de sociedad es el que permite que una élite oligárquica esquilme a la mayoría en un régimen de explotación y saqueo.
¿O son las dos cosas a la vez?

18 ene 2011

Contagio Revolución Túnez: Magreb y Egipto. Tunis a contaminé la Révolution : le Maghreb et l'Égypte

COINCIDENCIAS Y DIFERENCIAS ENTRE LOS VECINOS ÁRABES

Por Antonio Romea

En países del Mauritania, Argelia y Egipto varias personas han protestado prendiéndose fuego, como hiciera el joven licenciado tunecino, cuya muerte desencadenó la Revolución tunecina.
En Egipto, el 18 de enero del 2011, un hombre de 25 años murió en Alejandría, ciudad costera del Mediterráneo, tras haberse quemado a lo bonzo. Mientras, otros dos egipcios se prendieron fuego en El Cairo, y uno más en la ciudad costera de Ismailiya. Estas cuatro inmolaciones siguen a otra acaecida ayer ante las puertas del Parlamento egipcio, sumando un total de cinco sólo en Egipto. En días anteriores se produjeron acciones similares en países del Magreb: un caso en Mauritania, donde un hombre protestaba por la discriminación que sufría su clan y cuatro jóvenes que protestaban por el desempleo en diferentes ciudades de Argelia. Afortunadamente no todos los auto inmolados fallecieron, sino que varios están hospitalizados.
(foto El País)
El dirigente libio, Muammar el-Gadaffi, teme también el efecto contagio y siguió defendiendo a Ben Alí como legítimo Presidente de Túnez, aún después de la huída de éste a Yedda (Arabia Saudí). La Monarquía de Marruecos juega su habitual as en la manga: discreción y pasar desapercibidos. Una sonrisa oficial y fuerte presión por debajo de la mesa, para que nadie le critique o desavenga a sus intereses.
Estos países árabes tienen en común una alta tasa de paro principalmente entre los más jóvenes (salvo la petrolera Libia). Están gobernados por regímenes autocráticos, muchos dirigidos por la misma persona durante décadas (salvo Argelia). Tienen una administración corrupta y clientelista que favorece sólo unas pocas familias y que impide la iniciativa privada en la economía, sobre todo para el pequeño negocio y las empresas que no sean lo bastante grandes como para sobornar a altos funcionarios y gobernantes.
Además la Policía ejerce un poder abusivo y a menudo maltrata a los ciudadanos. Existe en general y dependiendo del país, en mayor o menor grado, un elevado porcentaje de población con ingresos que apenas llegan para cubrir las necesidades básicas. Por ello se subvencionan la harina y el pan.
En algunos países árabes la clase media, aunque empobrecida, es más amplia que en otros. Túnez tiene una clase media culta, que se fue empobreciendo con las privatizaciones iniciadas en los años 80. El mismo proceso de empobrecimiento de la clase media afecta a Marruecos y Argelia.
Peor es el nivel de vida en el superpoblado Egipto, que con 80 millones, tiene más de la mitad de la población bajo el umbral de la pobreza. Su Presidente, Hosni Mubarak, gobierna el país a sus 82 años, con el beneplácito de Occidente desde hace 30 años y aplicó una Ley de Emergencia para impedir que la oposición ganase las Elecciones o prohibir que organice manifestaciones.
Durante toda la pasada semana se produjeron en El Cairo concentraciones de solidaridad frente a la Embajada de Túnez y en ellas se gritaron eslóganes instando a Mubarak a exiliarse como Ben Alí. También hubo manifestaciones ante las Embajadas de Túnez en Jordania y Yemen, y en ambas los manifestantes aprovecharon para exigir reformas políticas en sus países.
Sin embargo, en Egipto sólo se han producido verdaderas revueltas en la calle, cuando ha subido el precio de alimentos básicos, como el pan. En 2008 cincuenta personas murieron en las colas de las panaderías y en el 2010 al subir los precios, muchos egipcios volvieron a manifestarse en las calles. Pero el Gobierno reaccionó rápidamente y aumentó la subvención del pan, que es para muchos egipcios la base de su alimentación. Egipto importa ocho millones de toneladas de trigo anualmente para producir pan.
En el caso de Egipto, a diferencia del Magreb, la mayoría de los desfavorecidos se han visto atraídos por la oposición islamista, los Ijuán al-Muslimun (Hermanos Musulmanes), la más presente y organizada, después de la represión del panarabismo y el marxismo en los años 70. Otros movimientos opositores son: “Kefaya”(Basta Ya) y “Todos somos Jaled Said” (el joven torturado hasta la muerte por la policía en 2010).
Antonio Romea. Arabista Universidad Autónoma. Analista Política Internacional

17 ene 2011

TÚNEZ CELEBRA REVOLUCIÓN: HOMBRE GRITA LIBERTAD EN LA NOCHE. HUYÓ BEN ALÍ


TÚNEZ CELEBRA REVOLUCIÓN: HOMBRE GRITA LIBERTAD EN LA NOCHE

http://www.youtube.com/watch?v=M_F29gKm5b8

¡Túnez grita Libertad! Traducción del video:

Un hombre (viste de blanco) solo grita de noche en la Avenida Bourguiba, la principal de la capital tunecina, durante el Toque de Queda, la noche en que huyó Ben Alí:

¡El criminal ha huído. No tengais miedo. El pueblo tunecino es libre. El pueblo tunecino es grande!

Voz de señora en el balcón comenta: ¡Qué valiente es!
(Había aún Toque de Queda y cualquier Policía podría haberle disparado)

El hombre prosigue, gritando:
¡Viva Túnez libre. Ahora sois libres. Nos hemos librado de Ben Ali.Ben Alí ha huído! ¡Ben Alí, el ladrón, el perro, el carnicero!
¡No temais, levantad la cabeza, el pueblo tunecino es libre. Nos hemos liberado. Gran pueblo de Túnez. Gloria a los mártires. Libertad para el pueblo tunecino. Pueblo de Túnez que ha sufrido, pueblo de Túnez que os han oprimido, que os han robado, que os han torturado. Pueblo de Túnez que te han matado. Respira Libertad. Larga vida al Pueblo de Túnez!

La señora habla con sus hijas, que graban el video: ¡Hay que mostralo en el Extranjero! Se oyen llantos de emoción en el balcón desde donde lo están grabando. Comentan que la radio confirma que Ben Alí ha huído a Arabia Saudí.

El hombre en la calle sigue gritándo: ¡Ha huído el carnicero, el ladrón!

Dessde el balcón se atreven a asomarse a la calle y saludar : Ahlan! Ahlan! (llorando de emoción)

Hombre en la calle: ¡Pueblo grande! (Shaab al-Azim) ¡Gloria a los martires! (al-Shuhadá) ¡Por todos los que han vertido su sangre hasta este día! ¡Túnez es libre! ¡Ha llegado el día! (la-ocassion).

Un vecino (viste de negro) sale a la calle y parece que le abraza. Sigue gritándo: ¡Viva Túnez! ¡Viva la Libertad!

Las mujeres contestan desde el balcón: ¡Viva Túnez! y hacen alborbolas (grito tradicional árabe de alegría). Se oyen albórbolas desde otros balcones.
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Se calcula que ha habido más de 70 muertos. Los policías fieles a Ben Ali eran más de 100.000, algunos vestidos de civil han disparado desde coches en marcha contra la población, o como francotiradores, saqueado e incendiado para dar sensación de caos y poder recuperar el poder, pero el Ejército les está deteniendo, incluído el Jefe de la Seguridad Presidencial.

El Toque de Queda fue elogiado en un comunicado por la Ministra de Exteriores española, Trinidad Jiménez, un día antes de la huída del dictador tunecino: Ver en este blog: PRESIDENTE DE TÚNEZ, BEN ALÍ ABANDONA EL PAÍS. También el Gobierno francés apoyó la dictadura árabe hasta el último momento. Los países vecinos, con regímenes apoyados por Europa, temen el contagio: Egipto, Marruecos, Libia y Argelia.

Traducción del árabe y texto. Antonio Romea

Revolución en calles de Túnez. Policía dispara balas. Video Riots in the streets of Tunis


Revolution in Tunis. Police shooting real bullets.

16 ene 2011

Tunisie: Revolution et Massacre. Túnez: Revolución, Represión y muertes. Video.

TÚNEZ: Triunfo Sociedad Civil. Islamismo sólo sirve a Colonialismo

SAMI NAÏR 15/01/2011 EL PAÍS



Debemos tomarnos en serio la revuelta de los jóvenes que sacude el Magreb desde hace varias semanas. Está llena de lecciones sobre la inversión de los valores y de las relaciones de fuerza en estos países. De entrada, los manifestantes sostienen en todas partes las mismas reivindicaciones: quieren trabajo, alojamientos, oportunidades de movilidad social que se correspondan con sus cualificaciones, a la vez que la libertad de poder expresarse sobre la situación en sus propios países. Estas aspiraciones se manifiestan con actos violentos porque justamente estos jóvenes no tienen derecho a hacerlo democráticamente. Lo que está en el origen de la violencia es, pues, la falta de democracia, y no una manipulación cualquiera o la maldad innata de unos "gamberros" desesperados.



(foto Le Monde)

Los regímenes dominantes en estos países se apoyaron, desde hace más de 25 años, en las clases medias que se formaron desde mediados de los años ochenta del siglo pasado. Pero el proceso de formación de estas clases dirigentes está bloqueado desde principios de los años 2000, y la gran mayoría de las generaciones nacidas en los años noventa se halla ahora en la imposibilidad de acceder al mercado de trabajo y, por tanto, a una mínima integración socio-profesional. De manera más general, incluso las viejas clases medias de los años ochenta han sufrido estos últimos años unos procesos de erosión y de empobrecimiento muy importantes. Pero a diferencia de las nuevas generaciones, esas viejas clases ya se benefician de un puesto, aunque sea precario, dentro del sistema social, mientras que a unos jóvenes diplomados y preparados para entrar en el mercado laboral se les niega incluso la situación de precariedad. Dicho de otro modo, la economía de estos países, tradicionalmente dividida entre un sector más o menos legal (en el que la corrupción, el enchufismo y el nepotismo son mayoritarios al lado de una delgada red de legalidad administrativa) y un vasto campo de marginalidad donde las clases pobres y populares van tirando gracias a actividades generalmente informales o regulares pero muy mal remuneradas, se ha hecho ahora insoportable y parece incluso más peligrosa que la muerte a la que unos jóvenes pueden exponerse, destrozando todo lo que tienen delante y alrededor suyo.

El hecho de que algunos prefieran quemarse antes que seguir viviendo en este infierno de lo imposible es enormemente significativo. Revela a la vez la desesperación y el rechazo absoluto a la injusticia, expresado con un acto que trasciende toda violencia y que remite al poder la imagen radical de su propia crueldad: la de la negación radical de toda vida humana.

El segundo punto importante es que estas revueltas abren un nuevo periodo en la protesta colectiva en el Magreb. En pocas palabras, desde principios de los años ochenta, hemos visto el islamismo constituirse como la caja de resonancia del rechazo a la dualización social y a la marginación política. Al confesionalizar la conflictividad social, su estrategia consistía en organizar prestaciones sociales paralelas desarrollando formas de solidaridad y de apoyo con vocación caritativa: hospitales, escuelas de barrio, pequeños empleos, etcétera. El objetivo era volver a ocupar un espacio social abandonado por el Estado, creando a la vez una organización parapolítica y una contrasociedad, que supuestamente prefiguraba la sociedad religiosa prometida. Pero esta estrategia ya no logra aparentemente captar las aspiraciones elementales de las jóvenes generaciones. Las reivindicaciones sostenidas por estos jóvenes encolerizados están totalmente laicizadas: quieren derechos sociales, civiles y políticos para asegurarse ellos mismos su vida aquí abajo.

El islamismo ya no se presenta como una solución, puesto que no ha logrado cambiar la situación en estos últimos 20 años. Es más, muchos jóvenes, concretamente en Argelia, se quejan de que están atrapados entre dos sistemas, en efecto, antagónicos pero de hecho cómplices: el del poder y el igualmente cerrado y corrompido de la contrasociedad islamista. Su principal reivindicación es clara: democracia y libertad de expresión.

Este es un momento crucial, que vacía de sustancia el argumento sostenido por los regímenes autoritarios según el cual toda contestación a su dominación le hace el juego a los islamistas. Harán por supuesto todo lo posible para "islamizar" esta protesta con el fin de reprimirla más fácilmente a ojos de las clases medias y de Occidente. Pues su temor es que esas clases medias se unan a la revuelta de los jóvenes desheredados. Estarán de todas maneras obligados a hacer volver al Ejército a primera línea y nadie sabe lo que este hará, pero nada nos dice que vaya a apoyar a unos regímenes autoritarios tan gravemente deslegitimados. Pase lo que pase, esta revuelta de los descamisados marca el surgimiento de un nuevo ciclo político en el Magreb.


Túnez: Corrupción y paro, provocaron protesta social


Artículo de El País, 16-1-2011, J.M. Muñoz

La familia de la primera dama controla buena parte de la economía del país

J. M. MUÑOZ - Túnez - 14/01/2011 "Cuando compras un ordenador, un teléfono móvil, un coche o la pasta de dientes, se lo estás comprando a la familia", asegura Rim Ben Smail, catedrática de Empresariales de la Universidad de Túnez. Trabelsi. Es un apellido que conviene pronunciar en voz baja en las vigiladísimas calles de Túnez. Es el apellido de la esposa del presidente Zine el Abidine Ben Ali, asociado a la cleptocracia en que -según denuncia todo ciudadano sin vínculos con el partido en el poder- se ha convertido el régimen. Túnez es un país próspero respecto a lo que se estila en el norte de África. El turismo, el sector textil, la industria manufacturera, los fosfatos prometían un futuro alentador. Hasta que explotó la crisis mundial de 2008. A partir de entonces, se esfumó el próspero porvenir. Porque a la catástrofe financiera global se ha sumado un proceso de privatizaciones que, iniciado pausadamente a mediados de la década de los ochenta, ha degenerado en una concentración descomunal de poder económico en poquísimos bolsillos: los de los Trabelsi, y especialmente en el de Sajer el Materi, el yerno todavía no treintañero de Ben Ali.

La inversión extranjera marchaba viento en popa hasta 2009. Francia -1.250 empresas presentes en Túnez- es el principal socio económico, pero Italia, Alemania, Bélgica, Reino Unido, Países Bajos y España también han destinado cuantiosos fondos a proyectos en el país árabe. En 2009, la inversión foránea en los sectores turístico, inmobiliario, energético, agrícola y en servicios se desplomó un 33%. Pero, varapalo incluido, el producto interior bruto creció un 3,7% en 2010. No es un mal registro. Pero los datos macroeconómicos -la inflación alcanzó el año pasado un aceptable 3,7%- no son el problema.

La corrupción desbocada y el desempleo son la madre del cordero. "Las grandes empresas han pasado a muy pocas manos, las de los Trabelsi y otros grupos cercanos a la familia del presidente y a la Asamblea Constitucional Democrática, el partido de Ben Ali. Se han expropiado empresas alegando el interés nacional para dárselas a la familia. Ahora están especulando. Compran empresas a bajos precios y las revenden con enormes ganancias después de despedir a empleados. Hay una enorme concentración de la riqueza, pero sin redistribución, como sucedía antes. Lo único que hay son asociaciones de solidaridad. ¿Y quién las controla? La familia del presidente y el partido oficial", explica Buzaina Fersiu, profesora de Ciencias Empresariales de la Universidad de Túnez. O se es obediente o uno queda al margen de cualquier respaldo institucional.

Bancos, cadenas de radio, grandes centros comerciales protegidos ahora por el Ejército -ayer fue incendiado un supermercado Monoprix, propiedad de los Trabelsi, en Elauina, un suburbio de la capital-, concesionarios de automóviles, intereses inmobiliarios. Los Trabelsi participan en todo. Cuentan muchos profesores que, a menudo, con malas artes. "Cuando saben de una empresa próspera, exigen ser socios", dice Ben Smail. Mejor aceptar.

Pero existen escollos añadidos. "La crisis mundial de 2008 ha impactado en el turismo y en el sector textil, y los demás sectores tienen poco valor añadido. Además, teníamos muchas industrias, pero el aumento de los precios de las materias primas y la competencia de productos más baratos de otros países han afectado a muchas industrias", precisa Fersiu. Y, cómo no, el desempleo. El paro se sitúa en el 13%, pero el dato que ofrece la profesora resulta estremecedor: "alrededor del 30% de los jóvenes no encuentran trabajo, y ese porcentaje se eleva al 60% entre los titulados universitarios". Y cuando dan con un empleo, es difícil aceptar que merezca la pena. El salario de un catedrático de universidad ronda los 700 euros, pero hay titulados que acuden al trabajo por 150 euros al mes.

"Tenemos que confiar en nuestras fuerzas para acabar con la Cosa Nostra, la mafia que nos gobierna, porque al final abandonarán el país", sentencia, enfurecido, el profesor de inglés, Ahmed Maarufi

15 ene 2011

PRESIDENTE DE TÚNEZ, BEN ALÍ, ABANDONA EL PAÍS. Errores Política Exterior Española.

El viernes, triunfó la insurrección y el Presidente Ben Alí, huyó del país, dejando el poder a un allegado suyo, el Primer Ministro. Ben Alí había promulgado un día antes el Estado de Excepción, que daba poderes excepcionales a la Policía, la cual es considerada por los manifestantes su principal enemigo y fue causa directa de que se iniciase la revuelta que dura más de tres semanas.

La Policía tunecina ha sido acusada de torturadora, abusiva, maltratadora, prepotente y de matar a docenas de personas en estos días y con el Estado de Excepción podría disparar legalmente contra quien desee, se prohibían reuniones de más de tres personas y seguía el toque de queda.
Afortunadamente, la situación parece estar más tranquila y el Ejército, más popular, hace acto de presencia en la capital. El Primer Ministro parece que podría iniciar conversaciones con los partidos de la oposición y convocar Elecciones en seis meses.

(foto AFP)

IMPRUDENCIA DE TRINIDAD JIMÉNEZ
El día anterior, el Ministerio de Exteriores de España, dirigido por la nueva Ministra Trinidad Jiménez, había emitido un comunicado aprobando el Estado de Excepción en Túnez, tan sólo un día antes de que huyése el Presidente Ben Alí.

España sigue así la tradición del anterior Ministro Moratinos de política errática y mal informada, que intenta contentar a los más poderosos, sin ser crítica. Un Política Exterior que pareciera carente de valores y de principios claros, y anhelante de adelantarse a los posibles deseos de Washington y la UE. Estas actitudes privan a España de desarrollar una Política Exterior con identidad propia. Hemos renunciado a una Política Exterior Crítica, que nos dé prestigio, como hace Francia en la defensa de los Derechos Humanos.

Un ejemplo fue la tibia actitud ante el desmantelamiento por parte de Marruecos del campamento de protesta saharaui en el-Aiun a finales del 2010, con el consiguiente apaleamiento de los saharauis que pedían mejores condiciones de vida y empleos en propia tierra ocupada por Marruecos.

España se priva así de tener aliados y relaciones con mayor entidad propia, por ejemplo en Hispanoamérica y el Mundo Arabe, por citar sólo dos ámbitos de tradicionales en la Política Exterior española. Y esto afecta tanto al Estado español, como para las empresas y ciudadanos españoles en el extranjero.

Tampoco fue mejor la Política Exterior del Gobierno Aznar, pues hasta la invasión de Iraq, en que Aznar, implicó a España, los viajeros españoles eran bienvenidos en los países árabes. El año pasado 2010, tres españoles fueron secuestrados en Mauritania. Muchos árabes ya no distinguen entre españoles y otros occidentales.
La Política Exterior de un país con la simpatías internacionales y posibilidades con que cuenta España podría dar mucho más de sí.

13 ene 2011

TÚNEZ: 78 MUERTOS EN PROTESTAS SOCIALES (actualizado)

En Túnez llevaban ya 66 muertos en protestas sociales durante tres semanas, según la ONG "Derechos Humanos",
aunque el Gobierno de Ben Alí sólo reconoció 23 muertes. Las protestan duraron durante 3 semanas, desde mediados de diciembre.

A finales de Enero, tras la huída de Ben Alí, triunfo de la Revolución social y sucesión de varios Gobiernos de transición se supo que la cifra alcanzó los 78 muertos y cientos de heridos.

La protesta social fue iniciada por los estudiantes universitarios que no encuentran empleo tras licenciarse, el 60% de ellos están en paro y el 30% del total de los jóvenes tunecinos. El país tiene diez millones y medio de habitantes.

(foto: Le Monde.fr)

La protesta empezó después de que un licenciado que vendía verduras fue abofeteado por un policía y se le retiró el permiso para vender su mercancía. Con estudios, sin futuro, humillado por una policia primitiva y abusadora, en definitiva desesperado, como tantos jóvenes tunecinos, protestó quemándose vivo frente a un edificio gubernamental de la ciudad de Sidi Bouziz.
El 25 de diciembre se celebró una concentración en dicha ciudad en su memoria y en protesta que dió inicio a 3 semanas de protestas sociales.
Se ha declarado el toque de queda en la capital de Túnez de 20h a 6h de la mañana y el Ejército patrulla las calles. El Ejército cuenta con más simpatías entre la población que la Policía prepotente y maltratadora. El Presidente ha cesado al Ministro de Interior.

Ver video de fallecido en manifestaciones en:
http://www.youtube.com/watch?v=S8wf6ruI1rk
Otro video heridos por disparos:
http://www.youtube.com/watch?v=uNHJ7ZEEdho&feature=player_detailpage
o en link "Video protestas Túnez" en éste blog

El Presidente, Ben Ali, está en el cargo durante 23 años, desde que asumió el poder el 7 de noviembre de 1987 en un golpe de Estado incruento.

Muchos países árabes y de Asia Central, son gobernador por regímenes Presidencialistas. Los Presidentes realizan Referéndums o Elecciones que siempre ganan y gobiernan durante décadas.
Son, de facto, dictaduras más o menos suaves, que benefician a un pequeño sector de familiares, allegados y cargos burocráticos próximos al clan que detenta poder. Esa burocracia y clientelismo frenan el desarrollo económico, las inversiones, los pequeños y medianos negocios y por tanto la posibilidad de crear empleo, que no sea el propio del Estado.

Antonio Romea, Arabista por la Universidad Autónoma de Madrid